Saldando una deuda próxima a cumplir 50 años, finalmente -hace una semana- se reglamentó el artículo 179 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) que estableció la obligatoriedad de habilitar salas maternales y guarderías en las empresas donde prestara servicios el número mínimo de trabajadoras que determine la reglamentación.

Si se toma a la ciudad de Salta como epicentro, a menos de una hora de viaje hay paisajes espectaculares de alto valor geológico y turístico. Los Yacones, Lesser, Castellanos, La Caldera, Gallinato, San Lorenzo, Tilián, Los-Los, Quebrada del Toro, valle de Potrero de Linares, perilago de Cabra Corral, Chamical, son algunos de los espacios que reúnen una valiosa concurrencia de flora, fauna y gea. Vegetación abundante y rocas vistosas y multicolores crean esos "Cuadros de la Naturaleza" en el sentir de Humboldt en otras latitudes. Entre esos lugares paradisíacos se encuentra el valle de Corralito, a pocos kilómetros de Campo Quijano.

Entre 1973 y 1993 la socialdemocracia europea y el eurocomunismo aceptaron -con creciente convicción unos y a regañadientes otros- las reformas laborales impuestas por las crisis que se sucedieron a lo largo de esos casi 20 años y por la construcción de la moneda europea común. Los cambios apuntaron a rebajar el costo laboral no salarial, abriendo una suerte de segundo mercado de trabajo destinado a jóvenes, mujeres y desocupados.

Cuando observamos el mapa de la República Argentina podemos imaginar una enorme playa que la recorre de Norte a Sur. Una playa que comienza en Formosa y termina en Santa Cruz, acompañando el Río Paraguay, el Río Paraná, el Río de la Plata y la Costa Atlántica bonaerense y patagónica. Son cerca de 5000 km de agua y tierra ininterrumpidos.

Un fenómeno mundial con efectos dinamizadores de la economía, en el que Salta ocupa un lugar relevante por su naturaleza y su tradición turística.

Es bien conocido el refrán campestre que dice que “Hay que pegarle al chancho, para que aparezca el dueño” pero no conocíamos el que sentencia lo contrario; “Hay que pegarle al dueño para que aparezca el chancho”.

A fines del año pasado el secretario de Justicia de la Provincia, Dr. Diego Pérez, formuló una convocatoria a entidades y organismos vinculados a la problemática del derecho laboral para analizar la eventual reforma al Código de Procedimiento Laboral de la provincia. Pocos días antes también algunos miembros de la Asociación Argentina de Derecho del Trabajo filial Salta (AADTSS) habían presentado en la legislatura local un proyecto de reforma integral al referido Código. Por su parte la Confederación General del Trabajo local (CGT Salta) estuvo trabajando sobre el mismo tema, arribando a conclusiones que fueron volcados en un importante libro presentado el mes pasado. A la convocatoria de la Secretaría de Justicia, además de la CGT y la AADTSS, respondieron -entre otras- las universidades locales, el colegio de abogados y las asociaciones de magistrados y funcionarios.

Discusiones en oficinas cerradas, pasillos que esconden susurros, misivas subrepticias, respuestas intempestivas, silencios apabullantes, compases de espera, reclamos justificados, reclamos injustificados, la política argentina se ha llenado de gestos en los últimos meses. Y con los movimientos ambiguos viene la zozobra.

Para algunos el 24 de marzo,  es un feriado o un día más en el calendario. Sin embargo es mucho más que eso. Es el DÍA DE LA MEMORIA, para aquellos que sufrieron los desgarradores momentos de nuestra historia nacional, donde la persecución y muerte era la moneda corriente, y a la vista. Quizás para aquellos que eran niños en ese tiempo, o aún no habían nacido, en tiempo de la recuperada democracia, allá por 1983, tal vez ahora, por La Verdad, Memoria y Justicia, puedan entender lo que fue y significó  esos años de oscurantismo sedicioso, de la mano del propio Estado que, con una filosofía de exterminio de todos aquellos que no pensaran como los “mandamás” de turno.