El martes pasado, los oficialistas de Milei y sus aliados en la Cámara de Diputados, fueron confiados a votar el proyecto de la Ley Ómnibus, en particular, habiendo conseguido su aprobación por mayoría en general, el viernes pasado. Sin embargo, entre “aprietes” por parte del ejecutivo, a los gobernadores para que en particular los diputados aliados voten positivamente el articulado en particular. En un momento de la tarde del martes, el oficialismo fue perdiendo terrenos con la votación en negativo de varios artículos y hasta incisos del proyecto de ley, por lo que llamó a cuarto intermedio. Tras sugerencias de Pichetto, la moción de devolver el proyecto a comisión fue formulada por el presidente del bloque de la LLA, Oscar Zago, tras lo cual el presidente del cuerpo, Martín Menem, levantó la sesión. Con ello, se decretó la primera gran derrota de Milei, en manos de la Cámara Baja.

La Cámara de Diputados devolvió a comisión el dictamen de mayoría de la ley de Bases, promovida por el Gobierno Nacional. Esto se debió a la falta de votos para aprobar artículos claves de la ley, tales como las privatizaciones de empresas públicas, reformas a la ley de sostenimiento de la deuda y el endurecimiento de penas para limitar las protestas sociales.

 

El proyecto, compuesto por 646 artículos, deberá ser tratado nuevamente, ya que se cayó la aprobación en general del mismo, así como los artículos aprobados y la orden del día número 1, de acuerdo con el artículo 155 del Reglamento de la Cámara baja.

La moción de devolver el proyecto a comisión fue formulada por el presidente del bloque de la Libertad Avanza, Oscar Zago, tras lo cual el presidente del cuerpo, Martín Menem, levantó la sesión.

 

El oficialismo había logrado la aprobación en general del proyecto con 144 votos el viernes pasado, y este martes pudo votar la emergencia y las facultades delegadas. Sin embargo, enfrentó dificultades al no poder sancionar la mayoría de los artículos de la reforma administrativa del Estado.

 

Por esta situación, la aprobación “en general”, que el Gobierno logró la semana pasada, quedó sin efecto. Además, el dictamen de mayoría que firmó antes para llevar el proyecto al recinto fue descartado, y todo regresa a foja cero, es decir, que el tema queda exactamente como Milei lo envió al Congreso la primera vez, con más de 600 artículos.

 

Así lo establece el Artículo 155 del reglamento la Cámara de Diputados, sobre la "consideración de un proyecto vuelto a comisión". "Un proyecto que, después de sancionado en general, o en general y parcialmente en particular, vuelve a comisión, al considerarlo nuevamente la Cámara, se le someterá al trámite ordinario como si no hubiese recibido sanción alguna", asegura el texto. Una vez que se obtenga un nuevo dictamen, se podrá convocar a una nueva sesión en el recinto para que los parlamentarios puedan volver a debatir el tratamiento general de la ley.

 

Fue el propio bloque de La Libertad Avanza el que pidió levantar la sesión, luego de un cuarto intermedio que se utilizó para alinear posiciones con el resto de los bloques, antes del inicio de la votación del artículo 7 del proyecto, que contempla las privatizaciones de 27 empresas públicas. La decisión tuvo como objetivo central no perder más artículos que, según explicaron, son de gran importancia para el Ejecutivo. De esta manera, el debate del proyecto –que se modificaría– deberá iniciarse desde cero.

 

Según el diputado santafesino por el espacio Hacemos Coalición Federal, Esteban Paulón, explicó en el programa "Ahora Vengo" por AIRE, que, en el corto plazo, el presidente Milei tendrá la posibilidad de revisar el proyecto y contará dos oportunidades institucionales. La primera, será reunirse con todos los Gobernadores y a su vez, el 1° de marzo deberá asistir al Congreso, en la Asamblea Legislativa, dónde podrá tender puentes de diálogo, para hacer las cosas de manera diferente.

 

Algo que nunca le importó hacerlo, ya que, a través de sus cuentas de X, y otras cuentas oficiales, siempre una constante una agresividad y poca tolerancia al diálogo y a la concertación para avanzar en el tratado de la Ley Ómnibus, con los representantes del pueblo que fueron electos, al igual que él, por el voto soberano de los ciudadanos.

El pueblo supo darle el rol a cada uno. Y el parlamente debía cumplir el de oposición según lo dijera el pueblo en las elecciones de octubre, donde Milei salió segundo.

 

Se espera que esta situación genere nuevos debates y negociaciones entre los distintos bloques políticos, pero sobre todo entre el Poder Ejecutivo y los legisladores y gobernadores, en pos de alcanzar acuerdos que permitan avanzar con la aprobación de la ley de Bases en futuras sesiones.

 

Hay que saber escuchar la voz del pueblo que sufre las consecuencias de los brutales ajustes que está llevando el pueblo. Y él no es ni la casta ni se merecen pagar los desaciertos de los que si responden al mote de Casta y que están incrustado en el mismo gobierno libertario.