Con una masiva convocatoria, gremios y movimientos sociales expresaron su rechazo al proyecto de "Modernización Laboral". Los dirigentes advirtieron que la medida representa un retroceso histórico para los derechos adquiridos.

La glorieta de la Plaza 9 de Julio fue el punto de encuentro de una unidad sindical contundente. Diversos sectores de trabajadores marcharon para manifestar su rotundo rechazo a las reformas impulsadas por el Gobierno Nacional, denunciando que las mismas atentan directamente contra la estabilidad y la dignidad del empleo en Argentina.
Durante el acto, los referentes de las distintas centrales obreras coincidieron en un diagnóstico alarmante: el proyecto legislativo no representa una evolución, sino un retroceso de casi un siglo en la legislación laboral argentina.
Carlos Rodas, secretario general de la CGT Regional Salta indicó: "esclavitud en lugar de modernización". Además, el dirigente bancario fue tajante al señalar el impacto de la normativa:
"Esta ley, lejos de modernizar, busca esclavizar a las y los trabajadores. Solo beneficia a la patronal para que puedan disponer del esfuerzo del trabajador a su antojo", sentenció.
Los gremios advirtieron que, bajo la premisa de incentivar la creación de empleo, el proyecto en realidad facilita los despidos y precariza las condiciones de contratación, profundizando la vulnerabilidad del eslabón más débil de la relación laboral.
El periodismo en la mira

Uno de los puntos más críticos del proyecto es la modificación de 57 artículos de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) y la derogación de estatutos específicos, entre los que destaca el Estatuto del Periodista Profesional (Ley 12.908).
La eliminación de esta norma, vigente desde 1944, supondría la pérdida de derechos fundamentales para el sector, tales como:
* La jornada laboral reducida de 36 horas semanales.
* Las indemnizaciones agravadas por despidos arbitrarios.
* La protección de la libertad de conciencia, esencial para el ejercicio ético de la profesión.
Para los trabajadores de prensa de Salta, esta medida no solo precariza su sustento, sino que debilita la calidad de la información al exponer a los periodistas a mayores presiones editoriales económicas, políticas e ideológicas indicaron desde el Sindicato de Prensa de Salta.
El movimiento obrero local se mantiene en estado de alerta y movilización, advirtiendo que esta jornada es solo el inicio de un plan de lucha que busca frenar lo que consideran el mayor ataque sistemático a la clase trabajadora desde el retorno de la democracia.






